Cumple tus propósitos este 2023 con este truco: Hábitos Basados en tu Identidad
- Soul Room
- 9 ene 2023
- 4 Min. de lectura

¿Qué es lo que quieres lograr?
Cada año viene y va, y tú sigues con “ese” propósito en tu lista, sin cumplir con él… sin cumplir contigo mismo.
Seamos honestos, parece que sólo incluyes ese propósito cada año como parte de tu rutina, pero ya ni tú te crees que lo vas a lograr.
Es más: ya ni lo intentas.
Cambiemos eso.
Por más “trillado” que sea, escribir una lista de propósitos con cada año nuevo puede ser una buena oportunidad para trazar y modificar el camino de tu vida.
El problema está en dos puntos:
No sabemos cómo cumplir esos propósitos.
No nos creemos capaces de cumplir esos propósitos.
Si año con año escribes el mismo propósito y año con año fallas en cumplirlo, pierdes credibilidad ante la persona más importante en la que debes confiar: contigo mismo.
Si no confío en que haré lo que me propongo, ¿qué punto tiene todo lo demás?
Antes de comenzar, toma nota mental de ese propósito que no has cumplido o aquel que quieres alcanzar. ¿Qué tan posible es, objetivamente?
Si realmente te propusieras alcanzarlo, ¿lo podrías lograr?
Si la respuesta es sí, continuemos. Si la respuesta es no, modifícalo a uno alcanzable. Basta de mentiras.
Este 2023 sí lograremos lo que nos proponemos.
Un objetivo “SMART” ya no es suficiente.
Un objetivo SMART se refiere a aquel que tiene las siguientes características: es específico, medible, lograble, relevante y bajo una temporalidad específica.
Así que, en vez de dejar un objetivo en “haré ejercicio”, deberás ser más claro: hacer ejercicio 3 veces a la semana, durante 60 minutos, por 3 meses.
Listo, tienes tu objetivo SMART, pero ¿cómo estás más cerca de cumplirlo?
Es un método atractivo, porque nos da la ilusión de estar más cerca de lograr algo… pero tiene alta probabilidad de quedarse solamente en la palabra escrita, y no llegar a las acciones.
Según el autor de “Hábitos Atómicos”, James Clear, hay una forma más adecuada para lograr tus objetivos…
La clave: Hábitos basados en tu Identidad
Para lograr un objetivo es necesario formar hábitos. Casi ningún propósito es conseguible de la noche a la mañana, requiere de un esfuerzo constante y frecuente.
Así que, pensémoslo así. Si mi objetivo es hacer más ejercicio este año, lógicamente tendré que construir el hábito de hacer ejercicio frecuentemente, ¿no?
Ahora bien, ¿cómo formamos los hábitos adecuados?
Mi forma de actuar simplemente es un reflejo de mi identidad actual.
Actuamos como creemos que deberíamos actuar. Si me considero una persona amable, mis acciones lo reflejarán. Si no estás conforme con tus acciones, fíjate en tu identidad.
Podemos enfocar los propósitos en tres niveles: resultado, proceso e identidad.

El resultado es lo que obtienes, el proceso es lo que haces, la identidad es lo que crees.
Usando el ejemplo anterior, podemos decir que “hacer más ejercicio” corresponde al proceso. “Llegar a mi peso sano” puede ser el resultado. ¿Cuál es la identidad? Una persona saludable.
Fíjate bien, al hablar de la identidad nos referimos a lo más profundo. No son sólo acciones, ni son sólo deseos. La identidad se enfoca en nuestras creencias, suposiciones, percepciones, autoimagen, autoconfianza, entre otras.
Para continuar, piensa en el propósito con el que estás trabajando y modifícalo para formar una frase que designe una identidad.
Un lector.
Alguien saludable.
Un buen amigo.
Alguien confiable.
Alguien exitoso.
No sólo lo digas.
Nuestro cerebro está programado para detectar falsedades, mentiras, y reacciona visceralmente ante esto. Si después de un año de no hacer ejercicio me despierto diciéndome “soy una persona saludable”, mi cerebro lanzará una descarga diciéndome, en pocas palabras, “¡¡¡EEEE!!! ¡¡¡ERROR!!!”
¿A quién estarás intentando engañar?
Convence a tu cerebro con pequeños pasos.
Programa pequeñas victorias: créetelo.
Para convencer a tu cerebro (y a ti mismo) de que eres aquella persona que dices ser no basta con decirlo: empieza a actuarlo.
Programa actividades gradualmente más difíciles que se alineen con la identidad que te propones.
Por ejemplo, pregúntate: “¿qué haría alguien saludable?”
“Comería sano.”
Bien, ahora especifica esta actividad y designa objetivos.
“Comeré sano, una comida balanceada con todos los grupos alimenticios, de lunes a jueves.”
Comienza por pasos pequeños. Si lo que te viene a la cabeza es demasiado complicado, rompelo en pedacitos más pequeños. En lugar de comer balanceado 4 veces a la semana, comienza por hacerlo 2 y ve subiendo la frecuencia.
Tal vez la comida no es tu primer posibilidad, ¿qué tal la actividad física?
Busca los “cómo sí”, y resuelve los “cómo no”.
En resumen, las claves
Verbaliza tu propósito.
Pregúntate: ¿qué es lo que quiero lograr este año?
Modifica ese propósito para definir una identidad que se alinee.
Pregúntate: “¿en quién me gustaría convertirme?” “Qué tipo de persona lograría lo que yo quiero lograr?”
Programa pequeñas victorias diarias.
Pregúntate: “¿qué haría a diario esa persona?” “¿Qué hábitos sigue?” “¿Cómo puedo ajustar esto a mi vida?
Mantén un seguimiento preciso.
Rastrea la frecuencia de tus hábitos.
Define cantidades precisas para estos hábitos (no digas “saldré a caminar”, especifica cuánto tiempo y cada cuánto).
Ten en la mira posibilidades de mejoría.
No te quedes en la misma actividad fácil y básica. Conforme crezcas, crece tus hábitos para que te reten y te acerquen más a quien quieres ser.
Algunos ejemplos
Quiero hacer más ejercicio.
Identidad: El tipo de persona que siempre está en movimiento.
Pequeñas victorias: Subir por las escaleras en lugar de usar el ascensor. Caminar 10 minutos en la tarde. Caminar al súper en lugar de usar el auto. Hacer senderismo en los fines de semana.
Quiero aprender un nuevo idioma.
Identidad: Un políglota.
Pequeñas victorias: Inscribirte a clases grupales o particulares. Escuchar música en ese idioma. Unirte a grupos de práctica en charla de ese idioma. Ir a ciclos de cine en ese idioma. Seguir las noticias en ese idioma.
Quiero ser un mejor amigo.
Identidad: El tipo de persona en quien siempre te puedes apoyar.
Pequeñas victorias: llama a un amigo cada sábado. Agenda una comida con tu grupo social una vez al mes. Programa actividades con tus amigos más cercanos durante el año.
Quiero tener más dinero.
Identidad: El tipo de persona que sabe cuidar sus finanzas.
Pequeñas victorias: Hacer seguimiento de tus finanzas personales, de forma mensual. Cada sábado escribir tus gastos e ingresos. Definir un presupuesto y mantenerlo.
Ahora, deja de leer y hazlo.
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